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El Factor Proactivo

Autor: Jorge Aguilera
Año: 2010




¿Por qué algunas personas SÍ pueden resolver problemas?

EL FACTOR PROACTIVO nos explica como la inteligencia emocional puede ser aplicada productivamente a la comunicación de líderes y equipos corporativos.

Nos enseña cómo gestionar nuestra actitud frente a las adversidades o felicidad de nuestro estado actual, con un análisis por medio de la estructura cerebral y la interpretación de los hemisferios y sus reacciones.

Todos podemos llegar a tener comportamientos o actitudes reactivas, reactivas pasivas, reactivas activas o tóxicas, y cada una de estas se desarrolla o contiene características, síndromes o detonantes distintos ante la sociedad, conozca cada una de estas actitudes y contrarréstelas para poder descontaminar la humanidad y ser un persona proactiva.

Diferencie las actitudes entre los reactivos y los proactivos y descubra quien está a su lado: Temor vs. Confianza, Culpa vs. Solución, Reacción vs. Iniciativa, Razón vs. Acción, Inmutabilidad vs. Creatividad.

Conozca que es la proactividad y cómo pude convertir las soluciones en acciones y hechos tangibles con resultados contundentes; EL FACTOR PROACTIVO es el elemento que nos permite encauzar nuestro potencial y crecer para construir una actitud positiva.
El proactivo, no basta con proponer ideas, hay que convertirlas en acciones reales para romper la barrera estática del imaginar y el soñar e ir hacia el actuar.

¿Cómo pasar de ser reactivo a ser proactivo?, encuentre los pasos más relevantes para dejar a un lado la actitud negativa y convertirse en un líder proactivo; cambie de paradigmas con el fin cambiar no sólo las creencias del individuo, sino la cultura de la organización.

“Rodéese de gente positiva y proactiva. Cuando usted espera lo mejor, su mente se concentra en lo mejor”.

La violencia, donde menos la imaginas

El ‘mobbing’ o acoso laboral, perjudica y atenta al empleado y la empresa, dice Carlos Rodríguez; el fenómeno se da tanto a nivel vertical (superior y subordinado) como horizontal (entre empleados).

Por: Carlos Rodríguez

CIUDAD DE MÉXICO — Las empresas pierden capital humano, sufren de alta rotación de personal y ven afectada su productividad debido a una enfermedad social que atenta contra las personas y las empresas. Este mal, llamado mobbing, es también conocido como acoso psicológico laboral y psicoterror laboral.

En estudios realizados sobre el mobbing en Latinoamérica, conjuntamente por universidades en México, Chile y Venezuela, determinaron que lo sufren entre el 8 y el 12% de los trabajadores, sin dejar de considerar que los estudios también arrojan que aproximadamente el 55% viven de algún otro tipo de violencia laboral.

Si bien el mobbing se practica de forma descendente, es decir, del nivel jerárquico superior hacia abajo, ascendente, de los colaboradores hacia arriba y mixto, en esta ocasión me referiré al que se da entre compañeros, el mobbing horizontal.

La perversidad de este mal es que surge desde que existe el poder y alguien más débil; a diferencia del conflicto y la violencia laboral, el mobbing se acompaña del deseo de destruir al acosado por temor y envidia a su talento o por ser diferente en ideas, físico, religión, inteligencia, creencias, preferencias sexuales, nacionalidad y todo tipo de diversidad que amenace al acosador.



Este fenómeno se vive en las empresas, debido a una cultura altamente competitiva y que sin prevenir las consecuencias, detonan la rivalidad, los celos, la envidia, el resentimiento y la frustración del acosador, quien elige a su víctima e inicia el proceso de destrucción lenta y silenciosa involucrando y manipulando a otros compañeros para asediar al elegido, en donde los que no hacen nada, también son cómplices del agresor, quien, haciendo uso de distintas estrategias, logra que el acosado dude de su propia capacidad, habilidades y competencias afectando de manera severa su autoestima, y por medio de la intriga y el chisme ve dañado su prestigio personal y profesional.

La víctima presenta síntomas de depresión, insomnio, bajo rendimiento, alteraciones de la conducta y enfermedades psicosomáticas, por no mencionar más. Los síntomas en la empresa se manifiestan en la pérdida de talento, alta rotación de personal, baja productividad y deterioro en el clima laboral. Todo esto sucede mientras la empresa ignora que el lugar que fue creado para construir, crear, formar y proporcionar seguridad a sus trabajadores, se ha convertido en un campo de batalla en donde la destrucción de la persona objeto de los temores del acosador, es lo más importante y una vez logrado su objetivo el acosador queda en espera de otra víctima para continuar su destructiva labor.

¿Qué es lo que pueden hacer las empresas y los trabajadores? Pues bien, lo más importante es reconocer que enfrentar este fenómeno es responsabilidad de todos, y aceptar que puede haberse instalado en la cultura organizacional, por lo que es necesario realizar un diagnóstico para detectar si existe mobbing y, si es el caso, llevar a cabo una intervención en la cultura organizacional desde la misión, visión y valores e incluir las conductas observables de los mismos para que se pueda medir a los líderes y colaboradores por sus actos y no sólo por sus resultados.

Para esto, es necesario que la organización considere a su capital humano como prioritario, es decir, que la cultura esté centrada en la persona y no sea visto como un instrumento más para el logro de los objetivos.

En mi experiencia personal y profesional apoyando a algunas empresas, he corroborado que privilegiar los valores del bien común y el respeto a la dignidad humana, han sido factores determinantes para crear conciencia en todos los colaboradores y que se hagan responsables del clima laboral, del desarrollo de ellos mismos y de sus compañeros conjuntamente con la empresa.

El reto para la organización y sus líderes es ser congruente con sus valores y lograr que sus colaboradores los vivan y confíen en la organización.

El mobbing no es un fenómeno de moda. Es una enfermedad social que ocasiona graves daños en las personas y las empresas. A pesar del perjuicio económico que causa, combatirla no es una estrategia de negocios, es un acto de respeto a la dignidad humana, así como de responsabilidad moral y social.

Para más información sobre Mobbing:

Violencia Psicológica y Mobbing: Datos Preliminares de Latinoamérica, Primera Reunión de las Américas en Investigación sobre Factores Psicosociales, Estrés, y Salud Mental en el Trabajo. (2006). Cuernavaca, Morelos.

Piñuel, Iñaki. (2003). Manual de autoayuda para superar el acoso psicológico en el trabajo. Buenos Aires: Aguilar.

*El autor es Presidente de la Asociación Mexicana contra el Mobbing, consultor de Factor Humano

Reactivo tóxico

Era una persona que trabajaba en mi grupo de subalternos, era una persona que le gustaba hacerse notar, le gustaba que las personas sintieran como compasión y utilizaba esta actitud para indisponer al grupo, le decía a los compañeros que se sentía mal con la silla en donde se sentaba que no tenía los implementos de trabajo, que el sistema no era lo suficiente bueno, que le dolia la cabeza con la diadema (atención telefónica).

Específicamente en una reunión de grupo dijo que la coordinadora no les ayudaba y que cuando se le preguntaba estaba ocupada y que todos le habían dicho que hablara, que todos hablarían con el gerente para que la cambiaran. Esa reunión los compañeros le decían que no le habían dicho que hablara y el los enfrento diciendo que si les habían manifestando la inconformidad que todos se debían quejar para acceso laboral. En esa reunión se generó una polémica del sí y del no, después de unos minutos termine la reunión diciendo lo que debían hacer en una instrucción.

Posteriormente unos 15 días después me llamaron de la gerencia general a descargos por acoso laboral. El personaje se dirigió al gerente a manifestarle su inconformidad por el trato de su coordinador por el dolor de cabeza, por dolor de espalda, porque la gente no habla, no se queja por acoso laboral.

líder demasiado napoleónico

La persona que conozco con este perfil es un líder demasiado napoleónico, no conmigo sino con las personas que tiene a su cargo.

En reuniones tiende a gritar a sus subordinados porque no hicieron, porque les falta esto o aquello; disocia de su mismo equipo de colaboradores, y de otras personas que son apoyo para ejecutar. Daña el clima de la oficina, cuando este personaje llegó a nuestra área se empezó a dañar el clima inventando cosas que nunca habían pasado, desvía la información la entiende para su beneficio propio parece un niño dándole quejas a nuestra líder mayor (por decirlo así). Cuando se enfrento a esta persona la atacó, bajo su autoestima, la hizo sentir como si fuera lo más malo de este mundo, el se jactaba de todo lo que ella no era ni una parte de todo lo que el sabia y había hecho. A partir de ese momento la persona que lo enfrentó quedo como lo peor ante la oficina y ante nuestra líder grande, ella lo ignoró trato solo lo estrictamente laboral, pero esto también fue malo porque decía que ella lo atacaba, lo peor de esto es que la líder grande ya no confía en este persona, cree que es disociadora, manipuladora, lo que ahora hace esta persona afectada es ignorar totalmente a este personaje, nos andamos con cuidado porque no sabemos en qué momento nos vuelve atacar nuestra líder grande le cree más a él que a nosotros .

Varios síndromes de comportamiento reactivo

Conozco una persona que posee en determinadas ocasiones varios síndromes de comportamiento reactivo. Le gusta intimidar a las personas por su cargo, se ofende si no le llaman jefe. O si le dicen por su nombre. Es de aquellas personas que piensa que por que alguna otra, le salen y se ven los resultados de su trabajo es una amenaza para él y lo que hace es colocarle más trabas a cada cosa que le entregan, ordena que todo lo que se vaya se haga con copia a su correo y no se toma la molestia de leer los correos, algunas veces los responde preguntando cosas que ya dice específicamente el correo. Y si la persona le llega decir piensa que ya le está faltando al respeto, cuando se hacen reuniones nadie puede decir nada porque el hecho de hacerlo ya es un motivo para atacar en público aquel que se haya atrevido hablar, entonces lo grita y hace preguntas en el grupo de si todos creen que él hace mal o es el funcionario normalmente dicen se dan cuenta de todo de que esta persona se le repite y no es capaz de mejorar, es una persona muy complicada inventa cosas para que nadie pueda defenderse y siempre los otros quedan mal.